Pocas posibilidades son que el seductor francés nos lleve todas de la mano a un picnic en Lyon, degustando de la buena comida, vinos perfumados y, por tanto, quitarnos de la vida cotidiana, pero es por eso que podemos ver a la nueva película de Eleanor Coppola.

“París puede esperar”, es un drama romántico destinado principalmente a la parte delicada de la audiencia cinematográfica. Para los fans de las películas como “Bajo el sol de la Toscana” (Under the Tuscan Sun, 2003) y “Come, reza, ama” (Eat Pray Love, 2010) esta historia vacilante sera una magnifica experiencia. No es que hablamos de una pelicula que se puede medir con aquellos dos, pero sin duda esta habrá una  agradable creacion para todos aquellos que quieren disfrutar en una película. También servirá como un recordatorio de la importancia de cultivar una habilidad particular, que es la alegría de la vida.

Es una obra muy interesante para todos los hedonistas en el alma que tal vez se han olvidado de cuánto, incluso en el nivel de los detalles más minúsculos, es importante complacerse, que es bueno a veces dejarse llevar, ser espontáneo y disfrutar de los placeres simples. La esposa del famoso director de “El padrino” nos trae la realización casi en forma de una guía gastronómica a través de Francia. Y no a través de París, que estamos acostumbrados a ver en las películas románticas, pero a través de lugares fuera del centro, donde sólo un verdadero conocedor puede llevarte.

Cuando la combinación de sabrosa comida, sensualidad y erotismo no ganó? La película abunda precisamente en escenas de comidas bien preparadas en finos restaurantes locales que, en un largo viaje a París, visitan Jacques y En. La presencia de la belleza en los detalles también es acentuada por el interés de la heroína por la fotografía. Visitar las vistas de cada lugar que pasan, el humor ligero y la interpretación de gran actuación, son realmente una experiencia especial para el espectador.

Es un placer ver a Diane Lane en papeles como este, donde se ve la inmediatez, el encanto y la sinceridad de los personajes en que estamos acostumbrados en su peliculas “…Y que le gusten los perros” (2005), “Noches de tormenta” (2008), y sobre todo en la ya citada adaptación del best-seller Frances Mayes, cuya acción se encuentra en la magnífica Toscana. Para mejorar aún más las cosas, aqui ella esta  acompañada  por Alec Baldwin y hermoso Arnaud Viard en el papel que lleve a toda la película con sus encantos  y la extravagancia.

La película, sin embargo, abunda en clichés – Jacques es retratado como una figura típica de el seductor francés, tambien vemos un marido rico que descuida a su esposa, una crisis en el matrimonio de una pareja de mediana edad que se nos presenta en una manera poco imaginativa. Por lo tanto, “Paris puede esperar” es algo que hemos visto muchas veces, pero todavía nos complace que haya sido filmado. Es importante que esas películas se sigan produciendo, que estén ahí, porque tienen sus espectadores fieles. Precisamente porque vienen a nosotros como postales vivas de lugares que nos gustaría experimentar como héroes delante de nosotros. Así visto, estos lugares se convierten en parte de nuestra experiencia y recuerdos.

* La foto se toma de http://www.imdb.com